El abanico es un instrumento que, quizá, hoy esté ligeramente fuera de época. Fue utilizado por primera vez en Egipto donde los esclavos movían grandes abanicos de plumas para proporcionar aire a su faraón. Más tarde, en China, se usaban como pequeño elemento personal que además de refrescar servía como elemento decorativo y de complicidad amorosa. En el siglo VII después de Cristo se inventa, en Japón, el abanico plegable al que se consideraba un elemento ritual. Años después pasó a Europa y arraigó su uso en España. El arte del abanico es el arte del movimiento y cada movimiento ha ido constituyendo su propio significado.
Hoy en día podemos hablar del lenguaje de los abanicos, un lenguaje que se transmite de generación en generación y que no es fácil de conocer. Las mujeres se comunicaban con sus enamorados mediante un código secreto que existía en cada movimiento del abanico. Así, si la mujer escondía los ojos detrás del abanico estaba diciendo a su amado que lo quería; si lo colocaba en la mejilla izquierda quería decir "no" y si lo colocaba en la derecha su respuesta era positiva.
La WWW da a conocer este lenguaje y sus trucos y, para ello, pone a disposición de los internautas una serie de enlaces relacionados con el tema. En Funversion te ofrecemos algunos de los lugares donde podrás conocer este arte que, según el viajero francés Teophile Gautier, "las españolas realizan a la perfección: lo abren, lo cierran o lo envuelven entre sus dedos con tal viveza y tan ligeramente que un prestidigitador no podría igualar".
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