Se trata de una canción que se está componiendo en ordenador. Va a durar 1.000 años. Es decir, comenzó el 31 de diciembre de 1999 y debe acabar en la misma fecha del año 2999. El encargado de esta composición mastodótica es Jem Finer. Eso sí, recibe ayuda de un ordenador. Para escucharla sólo hay que entrar en su web. En este espacio está sonando en tiempo real.
Una de las curiosidades más destacadas, aparte de la extensión del tema, es que las melodías insertas en esta canción no se van a repetir nunca en estos mil años de proceso. Pero hay más. No podrás escuchar los momentos iniciales. Sí, aquellos primeros acordes del año 2000 tampoco están disponibles. Sólo se oye la música que se está generando en directo.
Actualmente lleva sonando 10 años, 286 días, 11 horas, 06 minutos y 07 segundos. La cuenta seguirá varias siglos. Hay un momento significativo de la canción. Y es cuando se utilizaron tazones cantores para representar 1000 segundos de la composición iniciada por Jem Finer.

Gráfico de sonido. Longplayer
“Longplayer está compuesta para tazones cantores que pueden ser tocados tanto por seres humanos como máquinas y, cuya resonancia, puede ser reproducida con mucha exactitud en forma grabada. La pieza está diseñada para poder adaptarse a los cambios imprevistos en su entorno tecnológico y social, y para perdurar como una institución autosuficiente por un largo plazo"
Fuente: Longplayer
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