En el mismo año del nacimiento de César, Nostradamus publicó su primer libro, Recetario de mermeladas y cosméticos, pero también editó sus primeras Centurias. A los pocos meses, la Reina de Francia, Catalina de Médicis, se puso en contacto con Nostradamus para conocer sus dotes adivinatorias. Lo que impulsó al alquimista a continuar escribiendo sus cuartetas y a aprovecharse económicamente de la credulidad de sus contemporáneos.
Las cuartetas que componían las Centurias estaban escritas sin seguir normas concretas respecto a gramática o lengua. Nostradamus escribía mezclando el hebreo, el francés y el latín. Algunos defienden que esta forma de crear sus cuartetas era para defenderse de posibles acusaciones de la Iglesia, y para alejar a profanos y aficionados. Sin embargo esto parece contradictorio con respecto a sus buenas relaciones con las clases altas, incluida la monarquía francesa. Sus detractores defienden que esta codificación de sus escritos se realizaba para no emitir predicciones concretas que demostrarían su farsa. Al dejar a la libre interpretación sus predicciones siempre se podrían encontrar parecidos razonables con la realidad.
Algunos aseguran que Nostradamus ya predijo en sus cuartetas importantes acontecimientos como el gran incendio de Londres de 1666, la Revolución Francesa, la derrota de Napoleón en Waterloo, la subida al poder de Hitler, la Guerra Civil Española, las dos Guerras Mundiales o los ataques atómicos a Hiroshima y Nagasaki. Y lo cierto es que estudiando las Centurias se pueden obtener curiosas coincidencias que siembran la duda razonable al respecto. Aunque también se han fallado numerosas predicciones en base a las cuartetas, lo cual indica que la descodificación de las mismas pueden llevar a difíciles interpretaciones. Descubre tu mismo sus misterios. |