No está claro cual es el origen de los calendarios de bolsillo. Hay distintas teorías que se contradicen unas con otras situando la aparición de estos útiles calendarios a principios del XVIII e incluso un siglo antes. Cierto es que hay escritos que confirman que en el siglos XVII se grababan calendarios en pequeñas placas de plata, bronce o marfil.
De hecho, uno de los calendario de bolsillo más antiguo que se pueden observar en Internet pertenece a Dietmar Passenheim, un coleccionista alemán, en cuyo calendario aparece una imagen de la ciudad de Leipzig del año 1764. |