razón no le falta. Película de producción 100 por cien española, ha conseguido el mayor estreno mundial de la historia. Un despliegue internacional nunca visto con una cinta española. Sensacionales críticas tras su visionado en el pasado festival de Sundance. Ha sido vendida en todo el planeta. Pocos lugares quedan que no hayn adquirido la cinta para su posterior estreno. Y es que la película se verá en más de 4.000 salas de cines, adelantando a Los Otros y Planet 51.
Premio de la crítica en Deauville y el del jurado en el L'Etrange Festival de París, su estreno multitudinario definitivo, se producirá el 8 de octubre. En España una semana antes, el uno de octubre.

Paul Conroy, interpretado por el actor Ryan Reynold, es un padre de familia que trabaja como contratista civil en Irak. Un día se despierta en una situación bastante angustiosa. Ha sido enterrado vivo dentro de un ataúd de madera. Sólo tiene 90 minutos de oxígeno.
La única esperanza es un teléfono móvil que encuentra entre sus ropas, pero, además, éste tiene muy poca batería. La cobertura también falla por momentos. "Quisimos dinamitar esas paredes a sólo tres centímetros del protagonista. Rodar el filme como si fuera Nueva York o la selva tropical. Queríamos que fuera Indiana Jones dentro de una caja", explicó a los medios Cortés.
En la película no hay trucos de evasión, no hay flashbacks. Sí, las seis paredes del ataúd y el actor que, a juicio de Cortés, es "sensacional" y tiene una "capacidad de desarrollar emociones con elementos muy pequeños y con un sentido del ritmo absoluto"
|