1ª Parte: MANIOBRAS DE ATRACCIÓN E INVITACIÓN SEXUAL
El pato de cuchara cambia por completo su triste plumaje pardo por otro verde, blanco y negro, que le reporta belleza y alegría. Si no fuera porque conserva el mismo pico descomunal, en forma de cuchara, podríamos pensar que son dos animales distintos. Esta transformación la realiza cuando ve a una hembra con la que quiere mantener una relación sexual. Lo mismo le ocurre al pato tarro blanco, el cual exterioriza ese deseo de agradar visualmente a la compañera con una bella pertuberancia, de vivo color rojo, que le crece sobre el pico.
Las especies que no tiene la facultad de adornarse intentan atraer al sexo opuesto con otras artimañas y maniobras, en el momento del cortejo. La mariposa pavo real abre sus alas más que nunca, para mostrar claramente sus atractivos colores que la enorgullecen. Otras mariposas, las nocturnas, exteriorizan su estado de celo con un procedimiento distinto y más espectacular: una llamada olorosa que el viento transporta a muchos kilómetros. Estas feromonas sólo pueden ser recibidas e interpretadas por las enormes antenas cuadripectinadas de los machos.
Semejante procedimiento olfativo lo emplean diferentes animales superiores, entre ellos algunos mamíferos, como el propio lobo; su hembra en celo pone en el aire, a través de una secreción vulvar, el reclamo para el macho, que la sigue incansable kilómetros y kilómetros hasta que ella accede a la cópula.
La invitación sexual también puede ser acústica, como ocurre en casi todas las aves nocturnas y diurnas. Sapos y ranas poseen idéntico recurso: a los machos, exclusivamente durante este periodo, les crecen enormes sacos y globos en el cuello, que actúan de caja de resonancia para mandar la llamada muy lejos.
El urogallo no duda en danzar y contonearse delante de su amada, a la que no toca una pluma sin su consentimiento. El pato colorado es más agresivo: tras el primer baile acuático en torna a la pata, con toda su nuca de plumas erizada, entre castaña y rojiza, pasa a la persecución directa, en un claro intento de forzarla para que acceda a su exigencia sexual.
2ª Parte: GALANTEO Y PUGNAS POR LA PAREJA
3ª Parte: HAY AMORES QUE MATAN
4ª (y última) Parte: SIMILITUDES DEL COMPORTAMIENTO ANIMAL CON LOS HUMANOS
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