3ª Parte: HAY AMORES QUE MATAN
El acto sexual, en otras especies, se realiza un poco a lo loco, al primer descuido de la hembra. Los ratones domésticos llegan a consumar verdaderas violaciones, incluso en pandilla. Se podría decir que estos roedores viven en permanente estado de orgía, pues las hembras están receptivas cada mes y medio aproximadamente. El grupo de los lagartos tampoco posee ningún ritual anterior al acto sexual, los machos lo único que hacen es ser unos auténticos pesados, persiguiendo a las hembras: se ponen continuamente delante de ellas y muestran su cabeza adornada por tonos azules meramente coyunturales. Un pariente del lagarto, la salamanquesa, opta por la violencia como método disuasorio para convencer al galán de la negativa a sus pretensiones sexuales; no duda en propinarle fuertes mordiscos cada vez que sobrepasa la distancia permitida. Aunque parece que este juego la excita, pues no tarda en bajar la guardia y someterse.
En el caso del sapo común y de numerosos insectos, e incluso de la mayoría de los perros domésticos, el goce se prolonga durante horas, orgasmo tras orgasmo, en coito permanente. En el caso de los perros no es algo voluntario, sino por culpa del denominado hueso pénico, cuyas estructuras se dilatan durante el coito e impiden la retirada del miembro mientras que no alcance su total relajación, lo que puede llegar después de horas.
La mantis religiosa es el ejemplo más claro del dicho "hay amores que matan". Los movimientos de la hembra atraen al macho con gestos de extraordinaria dulzura, y después en pleno clímax, se lo quita de encima con sus tenazas anteriores, lo mata a mordiscos y lo devora. Lo mismo sucede con la araña de cruz pirenaica que, tras nueve minutos de coito, asesina violentamente al macho, que sujetaba con sus aparatosas mandíbulas. En este caso, los estudios sobre arácnidos han demostrado que el apareamiento no sería posible sin el mordisco mortal: los machos, de todos modos, morirían varias horas más tarde, por haberse quedado sin unas proteínas vitales, trasmitidas a la hembra durante el coito.
1ª Parte: MANIOBRAS DE ATRACCIÓN E INVITACIÓN SEXUAL
2ª Parte: GALANTEO Y PUGNAS POR LA PAREJA
4ª (y última) Parte: SIMILITUDES DEL COMPORTAMIENTO ANIMAL CON LOS HUMANOS |