Sin embargo hay más posibilidades no contempladas, trabajos tremendamente curiosos y a la vez necesarios. En este mundo amenazado por el terrorismo global cada vez son más necesarios los servicios de inteligencia, ¿has pensado alguna vez en ser un agente secreto del CNI?
Otros trabajos curiosos son los de sexador de pollos o contador de huevos de gallina. Otros trabajos curiosos son los de adornador de edificios en Navidad o el de guardaespaldas de la Princesa Letizia Ortiz... bueno, un guardaespaldas no es un trabajo extraño, pero tiene funciones tan curiosas como la de revisar los baños en busca de bombas antes de que acceda la Princesa.
En el libro Trabajos bizarros, Nancy Rica Schiff recopila hasta 65 empleos curiosos, que muestra con fotografías en el mismo momento de desarrollar el empleo. Entre los empleos más curiosos destacan el de una mujer de más de 50 años, afincada en Cincinnati, cuya función es evaluar olores (desde los pies y las axilas hasta excrementos de animales) La célebre nariz de Thomas Jefferson en el Monte Rushmore sufre graves fisuras por la acción de la lluvia y el hielo, un escalador profesional contratado por el Gobierno es el encargado de restaurar los daños. Más sorprendente aún es el caso de ser Directora de un colegio para chicos que quieren ser chicas, el Colegio Vera de New York.
Entre otros trabajos extraños retratados en el libro podemos encontrar los de pulidor de monedas, inseminador artificial, doctor de muñecas, medidor de pechos de modelos, operador de marcador, modelo de pies, o diseñadora de vestidos para Barbie. Curiosamente ninguno de estos trabajadores reconoció su trabajo como bizarro o extraño. |