Poco a poco se va abandonando el mimo clásico y en sus obras se puede ir observando la incursión de estas novedades en sus obras como El diari (1968), El joc (1970) o Cruel Ubris (1971). Al principio van incorporando expresiones onomatopéyicas, la palabra, el abandono de los vestuarios clásicos del mimo y poco a poco se va completando su evolución hasta llegar al diálogo. Además, también cambia su forma de trabajar, consideran que en el proceso de producción, el grupo tiene que experimentar una comunión total y hacerse de forma colectiva, por lo que se trasladan a la población de Pruit. A partir de este momento todas las obras de Els Joglars se prepararán en este lugar y se construirá una cúpula geodésica donde trabajarán los diversos montajes. La primera obra que sale de Pruit es Mary d´Ous (1972), que continúa en la línea de Els Joglars con sus ácidas críticas.
En el año 1972 se estrena Alias Serrallonga, una obra que estará marcada por el desastre y las desgracias que la rodearon, además de ser la primera en la que crearon una narración convencional. El propio Boadella la denominó “la maldición de Serrallonga”, a pesar que teatralmente funcionó muy bien.
En el 77 con el estreno de La Tornay una vez finalizada la cúpula de Pruit, se encuentran con algo que hasta el momento habían podido evitar con mayor o menor suerte, la censura. Hay que tener en cuenta que la actividad del grupo de había desarrollado hasta el momento en una época difícil para cualquier forma de expresión y que precisamente no es que evitasen la polémica. Tras 40 representaciones de esta obra, la policía militar ordena la detención y el procesamiento, primero de Boadella, y a continuación de toda la compañía. Boadella consigue escapar y huir a Francia donde intentará relanzar el grupo a pesar de encontrarse dividido entre el exilio y la prisión, consiguiendo estrenar M-7 Catalonia .
La trayectoria de Els Joglars continúa invadiendo de ácida crítica y sátira contra el poder establecido, los ultraconservadores, la iglesia y en general toda forma de poder. La crítica a Pujol y a la televisión autonómica catalana ha marcado también una parte importante de la carrera del grupo, hasta tal punto que tras la perdida de las elecciones le enviaron una carta ofreciéndole integrarse en su plantilla de actores.
También han conseguido una estabilidad económica que les permite no tener prácticamente ninguna subvención ya que consideran que los políticos sólo pretenden utilizar la cultura como una forma de propaganda. Una prueba de esto es en el año 89 cuando registran el nombre de TEATRE NACIONAL DE CATALUNYA, un proyecto que iba a realizar la Generalitat. La idea era reivindicar que la cultura debía estar en manos de los artistas y no de los políticos. Fue rápidamente apoyada por otros grupos catalanes y se unieron a la iniciativa Les comediants, La Fura dels Baus, Dagoll-Dagom, Tricicle o La Cubana.
Hay que destacar obras como Operación Ubú, y sus sucesivas adaptaciones en el tiempo ya que se trataba de una sátira política contra la Generalitat y el pujolismo, Olympic Man Movement, Bye, Bye Beethoven, Yo tengo un tío en América, El Nacional (sátira contra la oficialización del teatro y con la que consiguen el Premio Nacional de Teatro), La increíble historia del Dr. Floit & Mr. Pla, o Daaalí.
En definitiva Els Joglars ha sido un grupo que ha crecido y ha mostrado la evolución política y social del país. Ante todo han sido polémicos y políticamente incorrectos al haber puesto siempre su mirada en lo que otros no se atrevían, y han protagonizado todo tipo de acciones y actuaciones de lo más polémicas. He ahí su encanto y su valía en la búsqueda de hacer teatro de una forma distinta a lo largo de más de 40 años.
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