Es bastante evidente de donde ha heredado Bassi su talento, a su padre le consideraban una de los mejores malabaristas de tondos los tiempos. Bassi plasma su herencia haciendo fantásticos malabares con los pies.
Pero el objetivo de Leo no es mantener una tradición teatral, está claro que todo su legado y conocimientos se los debe a su familia, pero el ha establecido ciertas modificaciones sobre el dogma. Al ser una persona con una ideología comprometido e implicada, su humor no es corriente. Bassi es provocador, grosero impertinente. Para él, el teatro es una plataforma para exponer sus ideas, es la excusa para poder criticar las injusticias y establecer una lucha a su manera. Para Bassi la realización de un espectáculo no puede ser sólo entretenimiento, debe ser capaz de ofrecer al público una experiencia estremecedora y apasionante.
Fiel a su filosofía artística, Leo siempre se ha involucrado en situaciones disparatadas de la vida real para espantar al público. A través de los años ha hecho estragos en Las Fuerzas Aéreas Italianas, La Defensa Civil Alemana, los bomberos suizos y holandeses, ha engañado al Alcalde de Tashkent (Uzbekistan), lanzó una tarta a la cara del Alcalde de Montreal, montó un espectáculo de circo con 22 grúas en Barcelona, ha sido detenido 11 veces y le está prohibida la entrada de por vida en el prestigioso Anne Tyler Hall del Lincon Center de New York, por comerse un trozo de mierda en el escenario.
Entre sus últimos espectáculos en España, hemos podido verle movilizando a cintos de personas en contra de Gran Hermano, organizando "Viaje a lo peor de Madrid", donde provocó protestas considerables contra el Partido Popular y en su ya finalizada temporada en el Teatro Alfil con el espectáculo "Instintos Ocultos". |