Sus más de 2.500 representaciones han sido vistas en directo por más de 3 millones de espectadores de todo el mundo y la compañía está considerada como un grupo de culto por miles de seguidores.
Pero su verdadero éxito llega a principios de los 80, con Accions, pasando a ser el fenómeno teatral, de mayor reconocimiento de forma generalizada, La Fura consigue hacer ver teatro a todo tipo de público incluso a las nuevas generaciones.
Desde los años noventa, como reflejo de su constante evolución, LA FURA DELS BAUS ha diversificado su labor creativa acercándose al teatro de texto, al teatro digital, a las acciones en la calle, a la puesta en escena de proyectos musicales contemporáneos, la ópera o la realización de eventos corporativos (macroespectáculos).
Entre sus representaciones mas conocidas encontramos: Accions (1984) que fue el primer espectáculo adscrito al “lenguaje furero”, a éste le siguieron Suz/O/Suz (1985), Tier Mon (1988), Noun (1990), MTM (1994), Manes (1996), ØBS (2000), Matria 1–Tetralogía Anfibia–La Creación (2004) y OBIT (2004). Todo un conjunto de obras que nos permiten apreciar la sorprendente originalidad de la Fura. A parte de estas representaciones, La Fura dels Baus no ha dejado de sorprendernos desarrollando otro tipo de propuestas diferentes, no convencionales y sobre todo sin perder nunca ese carácter arriesgado de teatro de texto o a la italiana, como F@ust 3.0, un espectáculo que revisa el clásico de Goethe, o Ombra, una relectura de diversos textos de Federico García Lorca.
Además, el teatro clásico también se ha integrado dentro del trabajo de La Fura. En el 2001 se estrenó Fausto 5.0, la primera incursión de La Fura en el ámbito de la dirección cinematográfica. Este largometraje, codirigido con Isidro Ortiz, ha recibido numerosos premios, entre los que destaca el Méliès de Oro 2003 que se otorga a la mejor película europea de cine fantástico.
El proyecto más audaz de la compañía es Naumon, se trata de un barco que navega por el Mediterráneo llevando a bordo varios contenedores artísticos, culturales, didácticos y solidarios, rompiendo así con todo lo anterior.
También ha realizado otras actividades dentro de su ámbito como son, la ópera (Don Quijote en Barcelona), realización de grandes eventos (como fue la apertura de los Juegos Olímpicos del 92, en Barcelona), así como acciones de promoción para ciertas firmas comerciales (como Pepsi, Mercedes Benz...).
Ahora están haciendo sus pinitos en lo que denominan Teatro Digital. Este punto está en fase de experimentación, que es precisamente lo que más le gusta a La Fura. Así nos sorprendieron con la realización de una experiencia denominada World in Progress, en la que se conectaban a través de video-conferencia tres ciudades en las que se estaba llevando a cabo una representación. Para que el espectador pudiese seguir la función, éste necesitaba tener delante las tres pantallas. A su vez, las tres representaciones tenían su propio público. Puesto que siempre buscan la originalidad, para poder atraer al público, utilizan también la red para recibir colaboraciones musicales de los internautas y así aplicarlas a sus espectáculos.
La Fura dels Baus ha creado su propio sello discográfico, con un catálogo que recoge 14 títulos, aunque también ha publicado sus creaciones con sellos como Dro, Virgin y Subterfuge. Varios cursos y workshops han formado a actores en el “lenguaje furero”.
Esta compañía no pretende romper la pasividad del espectador, sino que lo exige, siendo el impacto el medio más contundente. Este impacto se consigue a través de todos los medios humanos y técnicos al alcance de este grupo. Comenzaron con el uso del sonido (volumen elevado, mezclas de ruidos de aparatos eléctricos utilizados como parte de la "música"), los efectos plásticos, la pirotecnia -en los primeros montajes- y ahora, además de todo esto, utilizan un despliegue técnico en diversos ámbitos como en el de la luz (focos de teatro, autoiluminación, luz negra, flashes y focos móviles), proyecciones estereoscópicas (un sistema por el cual colocándose unas gafas polarizadas y proyectando una imagen duplicada, el resultado es una sola imagen en relieve), etc. Haciendo uso de todas estas técnicas consiguen la sensación de miedo, desasosiego, intriga, sorpresa, inquietud y agresión que impregnan todos sus espectáculos.
Uno de los principios de su Manifiesto es: "experimentación en vivo. Cada acción representa un ejercicio práctico, una actuación agresiva contra la pasividad del espectador, una intervención de impacto con tal de alterar su relación con el espectáculo".
Una vez finalizadas cada una de sus actuaciones, les gusta escuchar al "sufrido" espectador, conocer sus impresiones, lo que sintieron durante el espectáculo... Graban y realizan entrevistas a las personas que han visto estado allí. Este material les sirve para comprobar cómo recibe el mensaje el espectador, y cómo va evolucionando a través del tiempo. Han comprobado que los espectadores se van renovando, que ha habido un cambio generacional y cada vez tienen gente más joven interesada en las representaciones.
¿Se atreven con La Fura?
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