Sin embargo los cubos permiten un juego más matemático y lógico que desarrolla tanto la creatividad como la resolución de problemas, el más representativo de estos rompecabezas sería el Cubo de Rubik, un juego creado por Ernö Rubik en 1975 y que fue un éxito en las jugueterías de todo el mundo durante la década de los 80. El invento, descendiente de un primer prototipo de solo dos capas, es una especie de rompecabezas consistente en un cubo en el que cada uno de sus seis lados está dividido en nueve partes, 3x3, lo que conforma un total de 27 piezas que se articulan entre sí gracias al mecanismo de la pieza interior central, oculta dentro del cubo. El resto de las piezas son visibles y se puede observar tres tipos que no pierden su condición a lo largo de los múltiples movimientos que se realizan. Existen numerosas técnicas y teorías matemáticas para resolver el Cubo de Rubik.
Otro de los juegos más conocidos es el Tangram, puzzle de origen chino formado por 7 piezas llamadas Tans, 5 triángulos de diferentes tamaños, 1 cuadrado y un paralelogramo, el juego permite formar un cuadrado con todas las piezas, o formar diferentes figuras.
Uno de los rompecabezas más conocidos y modernos es el Cococrash, conocido en otros países como Magic Cube, fue creado en 1986 por Dirck Laureyssens. Consiste en 6 láminas de un material llamado EVA de diferentes colores, con 6 piezas cada uno de ellos, el reto es conseguir crear un cubo perfecto con las piezas de cada lámina, a partir de ahí los retos se diversifican... |