Para algunos críticos y expertos la novela rosa no goza de muy buena reputación ya que la consideran un elemento que pierde los elementos de calidad de la literatura y se crea exclusivamente para un uso rápido y de ventas.
Sería un debate del que se podría escribir y discutir largo y tendido, pero la realidad es que a fin de cuentas la literatura también tiene por objeto entretener, y la novela rosa es algo que ha conseguido con creces, sobre todo en nuestro país.
Sin duda alguna al hablar de novela rosa en España es inevitable referirnos y pensar en Corín Tellado. Esta asturiana goza del privilegio de haber vendido más de 400 millones de ejemplares, convirtiéndose en la autora más vendida en lengua castellana en la historia.
A un ritmo de 50 páginas diarias, Corín Tellado era consciente de que nunca lograría un Premio Nobel y de que sus obras eran para un consumo rápido. Se trataba de obras para iniciar en un viaje y tirar al final del mismo, pero quedando con la satisfacción de haber pasado un buen rato.
A pesar de todo ha sido tildada de mercenaria, inocente pornógrafa y reina de un erotismo patológico. Por un lado nunca será bien vista por los críticos y literatos a pesar que personalidades como el cubano Cabrera Infante siempre defendió su obra, y por otro, hay que tener en cuenta la época en la que desarrolló parte de su obra. Corín Tellado supo desarrollar una sutileza y un arte de insinuar espléndido para poder evitar la censura de aquellos años de dictadura, y a pesar de ello, en ocasiones llegó a ver como rechazaban incluso 4 novelas suyas a lo largo de un mismo mes.
El propio Vargas Llosa considera que la obra de esta escritora quedará “como una muestra de lo que fue un fenómeno sociocultural”.
En definitiva, la novela rosa es un fenómeno más, que permite al lector llevar a su imaginación por los caminos del amor y la pasión, y sobre todo disfrutar de un buen rato de entretenimiento para los amantes de ese género.
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