Con ocho años ya compitió en los diversos campeonatos de las comunidades del norte de España consiguiendo importantes triunfos. Y finalmente en el 92 participó en la categoría de 100 cc. Gracias a un permiso especial de la Federación ya que los cadetes no podían participar en esta competición. Los costes y esfuerzos para mantener el ritmo de competición y equipamiento empezaban a desbordarse y Fernando sólo podía intentar destacar y que algún patrocinador se fijase en él y además apostase por él.
Es en esta época cuando Genis Marcó se fija en él y tras superar una prueba se queda en su equipo y participa en el Campeonato de España, que ganaría en el 93.
A partir del 95 la IAME se hizo cargo de los viajes de Fernando, y junto a Genis Marcó se hicieron cargo de todo. A pesar de este ritmo frenético de carreras, viajes y desplazamientos, Fernando continuaba obteniendo unas excelentes calificaciones en su vida escolar.
En el 95 acababa tercero en el Mundial disputado en Braga y subía por primera vez a un podio internacional. Desde este momento se van sucediendo una serie de podios, y siempre manteniendo la intención de completar su formación en karting, hasta que finalmente en el 98 Fernando prueba su primer coche con cambios, siendo Adrián Campos quien le da la oportunidad y así llega su paso a la fórmula Nissan. En la Fórmula Nissan consigue triunfos de manera sorprendente y da muestras de su capacidad de concentración e inteligencia al volante.
Después vino el paso a la Fórmula 3000, tiempos duros en los que no se le valoraba como piloto y Fernando debía adaptarse a todos los cambios.
En el 2001 debuta en la Fórmula 1 de la mano de Minardi, en el 2002 es piloto probador de Renault y por fin en el 2003 llega su momento en la Fórmula 1 de la mano de un grande como Renault.
A lo largo de su vida siempre había ido pulverizando records siendo el más joven en conseguir objetivos, y como no podía ser de otra forma continuó ese ritmo imparable. En la segunda carrera, en Malasia, Fernandoconseguía la pole y en Hungría se convertía en el piloto más joven de la historia en ganar una carrera. Ese año además conseguiría una segunda, unatercera y una pole más.
A partir de este momento comenzaba a desatarse la pasión por la Fórmula 1 en España. Un deporte de motor siempre algo olvidado debido principalmente a la tradición y éxitos que pilotos españoles obtenían en motociclismo. Pero los tiempos cambiaban y por fin tras De la Rosa y Gené por fin había un piloto que disponía de un coche más competitivo y que además daba resultados a pesar de su juventud.
Eran los tiempos de Michael Schumacher y ningún piloto podía hacerle sombra, aunque ya en los corrillos de la Fórmula 1 se ponía a Fernando como uno de los posibles sucesores que pusiese en jaque al “kaiser”.
En 2004 consiguió dos terceros puestos y un segundo.
Y por fin llegaba 2005, el año de su definitiva explosión y quizá el final de la época Schumacher. Fernando comenzaba la temporada encadenando victorias y podios y en la cuarta carrera de la temporada se veía uno de los enfrentamientos más emocionantes de los últimos tiempos en la Fórmula 1, cuando en el GP de San Marino Michael Schumacher intentaba adelantar inútilmente a un magnífico Fernando que supo aguantar la presión a la perfección y finalmente ganaba la carrera. A mediados de temporada Kimi Raikkonen, el máximo rival de Fernando en la competición, comenzaba a encadenar victorias y se hacía evidente que el finlandés con su Mac Laren tenía un coche más veloz que el Renault, pero Fernando una vez más demostraba que era un gran piloto y no sólo dependía de su coche, sabiendo aguantar la presión y finalmente proclamándose campeón en el GP de Brasil, pulverizando un nuevo record al ser el piloto más joven en la historia en conseguirlo. Pero su ambición no sólo quedaba ahí y a pesar de tener el título de constructores muy difícil Fernando queda tercero y primero en las dos últimas carreras llevándose el título la escudería francesa.
Por si fuera poco ese mismo año y aun sin saber si sería campeón del mundo o no, obtiene el Premio Príncipe de Asturias al deporte, convirtiéndose el 2005 en el año del piloto en la apoteosis de la afición asturiana y española.
En el año 2006 repetiría éxitos con el equipo Renault, ya sin Michael en la competición, consiguiendo de nuevo el campeonato y dando muestras de su superioridad en la pista, consiguiendo siete primeros puestos en la temporada y otros siete segundos puestos en el cajón final, así como seis poles, completando así una temporada memorable para el piloto asturiano.
Pero la sorpresa saltó cuando Fernando anunció que dejaba el equipo de Flavio Briattore para desembarcar en McLaren Mercedes. En su nuevo equipo formaría un tándem marcado por la polémica con Lewis Hamilton, piloto novato que venía de arrasar en la GP-2. Tras su fichaje por McLaren comenzaron a surgir los primeros roces con el piloto británico, el pupilo del director de la escudería Ron Dennis, y las primeras tensiones dentro del equipo.
Tras una temporada para olvidar en cuanto a lo extradeportivo, Alonso terminó el año como tercer clasificado, por detrás de Hamilton y Raikonen, que se llevó el triunfo final tras una última carrera memorable, en una temporada en la que los casos de espionaje emsombrecieron el gran espectáculo de la Fórmula 1, y en la que McLaren perdió todos los puntos por verse involucrada directamente. Aún así Alonso terminó la temporada con un bagaje menor del esperado pero despejdando las dudas que han demostrado que en las condiciones más adversas sigue luchando, consiguiendo cuatro primeros puestos, cuatro segundos y cuatro terceros, además de conseguir la pole position en dos ocasiones, y la vuelta rápida, en las mismas ocasiones.
Finalmente, Fernando Alonso ha vuelto a la escudería con la que consiguió todos su éxitos, para tratar de volver por sus fueros y sacarle todo el partido posible a su nuevo R-28 para volver a lo más alto del automovilismo mundial.
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